jueves, 19 de agosto de 2010

Hidromiel

HISTORIA DE LA HIDROMIEL





La hidromiel, más conocida como vino de miel, se obtiene por la fermentación de un mosto de miel y agua. Es la bebida alcohólica más antigua consumida por el hombre, de la cual se han encontrado vestigios que datan de unos 100 a.C.; se trata de un cuerno hueco encontrado en Alemania en un pantano de turba de 2.5 de profundidad con restos de granos de polen y levaduras, lo que indica que habría servido como recipiente para una bebida de miel fermentada. Esta pieza sería uno de los testimonios más antiguos de la elaboración de la hidromiel. Se han hallado indicios en Grecia, donde recibía el nombre de melikatron y en Roma, donde se denominaba agua mulsum, la bebida predilecta de Julio César. En la época que el hidromiel fortalecía a Erico el Rojo, conquistador de Groenlandia, y a sus compañeros de correrías contra los rigores del Atlántico norte, allá por el siglo XI, el arte de la vitivinicultura comenzó a expandirse desde el mar Mediterráneo hasta los 50° de latitud norte. Ello motivó que el vino desplazara al hidromiel como fuente popular para obtener alcohol y que a partir de entonces su consumo fuera declinando en forma gradual.



Actualmente se elabora hidromiel en algunos puntos de Centro Europa, Alemania y Francia, pero en España apenas hay empresas que se dediquen a su producción. Vemos, como Miel Valle de los Pedroches, saca partido a todos los productos naturales que producen las abejas o proceden del panal, siendo pionera en España en la producción de Hidromiel.



El procedimiento es el siguiente: se limpia y filtra la miel, se mezcla con agua y se pone a hervir. En este momento se controla la densidad del mosto y se le añade el pie de cuba compuesto pro una mezcla de agua, miel, levaduras y polen. Se fermenta en bidones de acero inoxidable a una temperatura controlada de 18º-22º C. Para facilitar la primera clarificación de la hidromiel, se pasa a otro bidón de acero inoxidable con una válvula de fermentación. El proceso dura entre 6 y 8 semanas y después se pasa a unos toneles de roble para que envejezca en bodega a una temperatura constante; aún así ha de sufrir algún trasvase más para clarificarla hasta que esté lista para su envasado. Entonces se efectúan varios filtrados antes de embotellar



Si alguno se ha quedado con las ganas de probarlo, que sepa que hay innumerables recetas por la red y sólo se necesita agua, miel y unos cuantos meses de espera.



El hidromiel ya se consumía allá por el siglo I a. C., los griegos, normandos, celtas y sajones le atribuían propiedades energéticas, digestivas y relajantes, y el mismo Julio César la hizo bebida predilecta. Los griegos le dieron el nombre de melikraton y los latinos la llamaban aqua muslum, aunque esta versión era, más bien, vino de uva endulzado con miel.



Según la mitología escandinava, era una bebida preparada por las walkirias, vírgenes guerreras sirvientes del dios Odín, que acogían en el Valhalla a los hombres caídos en batalla y les daban reposo y satisfacción eternos.



Según la mitología griega, Aristeo, hijo de Zeus, fue educado por las ninfas y recibió de ellas las enseñanzas sobre la apicultura; fue así como desarrolló la primera receta para hacer hidromiel y después él la enseñó a los hombres.



La expresión “luna de miel” proviene del siglo XVI, cuando existía la tradición de que cuando una pareja se casaba, debía tomar hidromiel durante todo el primer ciclo lunar, para así incrementar su fertilidad y poder concebir un hijo varón.











Los primeros datos reales corresponden al siglo I a. C., época en que se sitúa un cuerno vacío encontrado en Alemania, en el fondo de un pantano, con restos de polen y levaduras, siendo éste el testimonio más antiguo de elaboración y consumo de hidromiel.

En la época en que el hidromiel fortalecía a Erico el Rojo, conquistador de Groenlandia, y a sus compañeros contra los rigores del Atlántico Norte, allá por el siglo X, ya comenzaba a extenderse la vitivinicultura, desplazando al hidromiel para ser sustituido, poco a poco, por el vino.



El hidromiel Aqua Melis se elabora fermentando una mezcla de miel, agua y polen, y se envejece un mínimo de dos años en barricas de roble. Una vez adquiere las características deseadas, se filtra, se embotella y se deja reposar. La elaboración de este hidromiel es artesanal y se hace con mieles seleccionadas de primera calidad. Es un hidromiel de un bonito amarillo dorado y brillante, de olor intenso y sabor exquisito, fuerte y evocador. Las dos variedades de hidromiel, dulce y seco, son ideales como acompañamiento de frutos secos, patés, ahumados y dulces.



Vinagre de miel: Un producto artesanal para paladares refinados.



Es sabido que donde hubo vino, vinagre queda. Donde hubo hidromiel es inevitable la presencia de "vinagre de miel".

Este vinagre se elabora artesanalmente y de forma natural a partir de hidromiel y por un método tradicional (método de Orleans), en toneles de roble. En condiciones adecuadas de temperatura y ventilación, entre otras, el hidromiel se va acetificando lentamente, y luego se envejece hasta obtener el punto perfecto.



El vinagre de hidromiel es un vinagre de color ambarino, brillante y muy aromático, con ligeras notas dulces, que mejora y realza el plato en que se utiliza, reforzando el gusto natural de los alimentos, sin disfrazarlo.





Es la bebida fermentada más antigua que se conoce, mucho más que la cerveza y el vino, y probablemente es la primera bebida alcohólica que comenzó a beber con asiduidad el ser humano. Sus orígenes se pierden en el albor de los tiempos y ha sido consumida por todo el mundo antiguo, desde África a los países nórdicos y de China a América pasando por toda Europa.



Es la Hidromiel, el néctar de los dioses.



Los vestigios más antiguos de consumo de hidromiel se han encontrado en una vasija de barro que contenía una mezcla de hidromiel con arroz y frutas. Se halló en China y han sido datados del 7.000 a.C. aunque su origen es bastante más antiguo y se desconoce quienes fueron los descubridores de este proceso de fermentación.



Su elaboración básica es relativamente sencilla. Se hierve agua con miel se guarda en un recipiente que se pone al sol durante unos meses y voilá, tenemos una bebida alcohólica. Por eso es fácil imaginar que seguramente se trata de un descubrimiento fortuito. Agua con miel que se calienta y que por casualidad se mantine en unas óptimas condiciones ambientales.



Esta bebida es consumida por todo el mundo antiguo durante siglos. La hidromiel se menciona en los versos hinduistas de Rig Vedá (1100-1700 a.C.). Era la bebida preferida de los griegos y el mismísimo Aristóteles habla de los pros y contras de su consumo. Los romanos la llamaban agua mulsum y Columella, naturalista romano, (60 d.C.) describe varias recetas para prepararlo.



Durante la alta edad media la consumen Celtas, Sajones y Vikingos. Los bardos recitan sobre los bondades de la hidromiel en muchos cantares épicos nórdicos y anglo-sajones (Y Gododdin – Beowulf) y también es conocido su ingente consumo en las fiestas y las reuniones de los guerreros en el salón de hidromiel, banquete que continuarían en el paraiso del Valhalla donde beberán hidromiel durante toda la eternidad.



El hidromiel es una bebida alcohólica fermentada a base de miel y agua. Consumida desde la antigüedad, esta bebida se menciona por primera vez en los versos del Rig Vedá (compuesto entre el 1700 y el 1100 a. C.), uno de los libros sagrados del Vedismo. En la Grecia clásica se llamaba «melikraton» y los romanos la llamaron «aqua mulsum», aunque esta versión era más bien vino de uva endulzado.[1]



Posiblemente es la primera de las bebidas alcohólicas que consumió el hombre y probablemente precursora de la cerveza. Su uso estuvo muy difundido entre los pueblos de la antigüedad. En Europa, la hicieron y consumieron los griegos, celtas, sajones y vikingos. Según la mitología nórdica, el hidromiel es el único alimento del dios Odín.[2]



Existía la tradición de que las parejas recién casadas tomasen durante un ciclo lunar después de la boda este brebaje para conseguir hijo varón. De ahí proviene la tradición actual de «Luna de miel» (Data del siglo XVI aproximadamente).[cita requerida]



También en américa se consume hidromiel. Los Mayas añadían al agua y a la miel la corteza de una árbol llamado balche, el mismo nombre que recibe el licor obtenido.



Aún así se seguirá consumiendo otorgándole además propiedades medicinales y mágicas. Por ejemplo, en el siglo XVI, las parejas recién casadas que quisieran tener un varón, debían de beber hidromiel durante todo el mes lunar siguiente a su boda. De aquí hemos heredado la expresión actual de “Luna de Miel”.



Si alguno se ha quedado con las ganas de probarlo, que sepa que hay innumerables recetas por la red y sólo se necesita agua, miel y unos cuantos meses de espera.

Poozol

Elaboración

Para hacer el pozol se nixtamaliza el maíz hirviéndolo en agua con hidróxido de calcio hasta que se hinchan los granos y se desprenden las cáscaras. Los granos se frotan con las manos y se envuelve en hojas de plátano o no, dependiendo de la zona donde se prepare. Se muele (originalmente en metate) y se bate en agua, tomándose fresco, frío y con cacao. Otra forma es dejar fermentar la masa 4 o 5 días y en ocasiones dos semanas o más. Una vez fermentada la masa, se bate en agua y se bebe solo o adicionado con sal, azúcar, miel o chiles secos molidos. Existe una variante del pozol, llamada chorote, que se prepara en Chiapas, fermentando una mezcla de masa de nixtamal y cacao molido.



[editar] Constitución microbiana

La microbiota del pozol esta constituida por bacterias, mohos y levaduras. Al principio de la fermentación predominan las bacterias, que pueden ser las responsables de la producción de ácido en las primeras horas de fermentación. Entre las bacterias que se han aislado del pozol se encuentran Agrobacteruim azotophilum y Aerobacter aerogenes. Ambas son capaces de fijar el nitrógeno atmosférico y la primera presenta antagonismo contra varias especies de mohos, levaduras y bacterias. Ambas especies fijan el nitrógeno individualmente o en cultivos mixtos, cuando se cultivan en medios con diferentes fuentes de carbono. Así el incremento de proteína cruda durante la fermentación del pozol, que no se ha registrado en alimentos generales, puede deberse a la fijación de nitrógeno atmosférico que llevan a cabo algunos microorganismos del pozol.



[editar] Consumo

El pozol debe su popularidad a varios factores, algunos de ellos de carácter tradicionalista. En principio, se supone que los trabajadores tabasqueños que laboraban en los campos de cultivo preparaban esta bebida con un doble propósito: quitar la sed, y calmar el apetito. La razón de esto, es que el pozol tiende a asentarse después de un par de minutos, quedando en el fondo del recipiente un residuo llamado "shish" (en Tabasco) o "muzú" (en Chiapas) constituído de masa y cacao, o sólo masa en el caso del pozol blanco. Entonces, al agitarlo nuevamente, el pozol retoma su consistencia espesa y, como se dice popularmente en Tabasco, "es una bebida comestible", haciendo alusión a que, al mismo tiempo de tomar, se masticaba el shish o muzú, calmando de esta manera la sed y el hambre simultáneamente.



Respecto a la referencia cultural de la palabra "shish" ésta proviene del vocablo maya que significa "resto" o "residuo", aplicada al asentamiento de algún solvente diluido en agua.



En la ciudad de Villahermosa, Tabasco; el pozol se vende en refresquerias o en puestos ambulantes o establecidos de "aguas frescas", junto con otras bebidas como horchata, agua de jamaica y de pitahaya, entre otras.



[editar] Presentación

El pozol, por tradición, suele servirse en un recipiente natural, llamado jícara, fruto del arbol llamado jicaro Crescentia cujete y Crescentia alata, que lo conserva fresco y resulta muy útil al momento de efectuar el acostumbrado movimiento elíptico que permite a la bebida revolverse con el asiento de la misma. Cabe mencionar, como aspecto cultural, que el movimiento que se le da a la jícara (conocido como "el meneadito del pozol") suele ser signo de identidad regional, aunque esto es casi a manera de cultura popular, así como nombrar "Shishito" al resíduo del pozol.

Tenía años que no probaba una de las bebidas más emblemáticas de Tabasco se trata del pozol una bebida perfecta creada hace cientos de años por nuestros antepasados aunque se ha cambiado un poco la receta es básicamente maíz, cacao y en algunos casos incluye cal (es en serio), para mi sorpresa la bebida no es tan desconocida fuera de mi estado como pensé incluso en Wikipedia tiene un buen artículo, aunque para algunos les parece que la mezcla es un tanto horrible la verdad es que como lo explican la función del pozol no es de quitar la sed sino también el hambre:



Los trabajadores tabasqueños que laboraban en los campos de cultivo preparaban esta bebida con un doble propósito: quitar la sed, y calmar el apetito. La razón de esto, es que el pozol tiende a asentarse después de un par de minutos, quedando en el fondo del recipiente un residuo llamado “shish” (en Tabasco) o “muzú” (en Chiapas) constituído de masa y cacao, o sólo masa en el caso del pozol blanco. Entonces, al agitarlo nuevamente, el pozol retoma su consistencia espesa y, como se dice popularmente en Tabasco, “es una bebida comestible”, haciendo alusión a que, al mismo tiempo de tomar, se masticaba el shish o muzú, calmando de esta manera la sed y el hambre simultáneamente. Respecto a la referencia cultural de la palabra “shish” ésta proviene del vocablo maya que significa “resto” o “residuo”, aplicada al asentamiento de algún solvente diluido en agua.



En la actualidad la bebida no solo se considera algo particular de los trabajadores de campo pues ha trascendido fronteras sociales ya que incluso gente de alto nivel social la consume, existen varias versiones de la bebida como pozol blanco, pozol light (bajo en shish … jajaja ¬¬ es en serio), pozol con Tehuacán, con cal e incluso pozol agrio que es cuando dejas que la mezcla de caco y maíz se asole un rato al punto de fermentarse para darle un sabor bastante amargo y propio de la gente más tradicionalista.

En Chiapas existe una tradicional bebida refrescante y alimenticia llamada pozol. Es una bebida de maíz blanco cocido y molido, batido en agua con la mano. Para los chiapanecos el pozol es, además una bebida refrescante y alimenticia, un complemento dietético semirritual y, para otros un tentempié.




Desde tiempos remotos, los indígenas chiapanecos (mayas, zoques y chiapanecas) preparaban una bebida refrescante y nutritiva compuesta de masa de maíz cocido, cacao y granos de pochotl, misma que la demoninaban pochotl. Con el tiempo, esta palabra fue transformada por los españoles en pozol, como se le conoce actualmente. El pozol era preparado por mujeres: en un jicalpestle con agua disolvian con la mano derecha una bola de masa de maíz cocido hasta que quedaba totalmente disuelta. A la masa se le agregaba cacao (cacáhuatl en azteca) y semillas de pochotl molidas. El maíz blanco (tlaolli) era cocido en agua de cal apagada, le quitaban la cáscara y lo molían en mortero de madera o en metate (metlatl, piedra de moler).



Como puede verse, los indígenas chiapanecos daban el nombre de pochotl a esta bebida. Nombre que los españoles adoptaron en su idioma castellano como pozol; pues originalmente los indígenas le llamaron pochotl al moderno pozol por la utilización de semillas de pochotl en su preparación. Pero también se dice que se le denominó pochotl en memoria del príncipe tolteca Pochotl, gran divulgador de las propiedades del maíz entre la población indígena de Tenochtitlan.



El consumo del pozol de cacao data de la época prehispánica. A principios del siglo se consumía el pozol de cacao al tiempo y sin azúcar. Su consumo entre la población tenía fama porque se decía que era una bebida refrescante y energética; posteriormente se le empezó a tomar con azúcar y hielo (1908), en las ciudades de Tuxtla Gutiérrez, Tapachula, San Cristóbal de Las Casas y Comitán.



En los mequés (fiesta zoque) que se celebraban en la casa de los mayordomos o priostes en honor de algún santo o virgen se tomaba pozol de cacao frío, pero sin dulce. Bajo las enramadas, que se hacían en los patios desde un día antes, las mujeres zoques preparaban el pozol de cacao (cacáhujcuy) con hielo, pero sin azucar. Las priostas, esposas de los mayordomos, se sentaban, con los pies recogidos, sobre petates, signo de distinción y prestigio entre los zoques, para tomar ceremoniosamente el pozol. Asimismo, los tamboreros, piteros, jaraneros y violineros, después de tocar los tradicionales sones chiapanecos, saboreaban una jícara de pozol de cacao. Lo mismo hacían las parejas que, después de bailar el Maná-maná, con música de jarana y violín, disfrutaban de una espumosa jícara de pozol de cacao, exquisita bebida regrescante que para darle sabor y aroma le agregaban canela.



El consumo de pozol entre los zoques era similar a la de los tzotziles y tzeltales de los Altos de Chiapas. Los zoques le llamaban al pozol blanco Popóhujcuy (popó= blanco y hujcuy= pozol) y al pozol de cacao Cacáhujcuy. Los tzeltales de Bachajón le llamaban Mats' y los chiapanecas de Acala, Chiapa, Suchiapa y Chiapilla le llamaban al pozol blanco Naa' nbima y al pozol de cacao Naa' nbima yasi. Y tenía entre los antiguos chiapanecas, una significación mitológica: el pozol era considerado la vida misma, por su alto contenido de maíz.



Los vasos en que tomaban el pozol los indígenas eran la tradicionales jícaras (xicalli = calabazo), así llamadas por los españoles.



Tal fue el origen de esta célebre bebida refrescante y alimenticia de gran tradición chiapaneca. Con el tiempo fue alterado o modificado su elaboración original; ya no se le agrega la semilla de pochotl. Ahora se le endulza con miel de maguey, panela, azúcar o con miel de abeja; y se le agrega un poco de canela molida en el cacao. En Tuxtla, el pozol era disfrutado por las familias Cunjamá, Chatú, Cundapí, Santomé, Chandoquí, Megchun, Jonapá y Nopinjamá.



El pozol se tomaba tradicionalmente de 11:00 a 12:00 horas en el campo. Basicamente se bebía el pozol blanco en jícaras, después de una larga jornada de trabajo. Bajo el nombre genérico de pozol se conocen tres bebidas chiapanecas; el pozol blanco, el pozol de cacao (pozol negro en algunos municipios) y el pozol blanco agrio. En los pueblos, villas y ciudades se acostumbra a tomar pozol blanco sin dulce, acompañado de sal con chile seco o fresco molidos.